martes, 14 de abril de 2009

La Catedral del mar de Ildefonso Falcones de Sierra

La Catedral del Mar



Contraportada:

La Barcelona medieval en tiempos de la construcción del templo de Santa María del Mar conforma el escenario de esta soberbia recreación histórica repleta de intriga, violencia y pasión, en un tiempo convulsionado por las rebeliones contra las injusticias y feudales, el antijudaísmo, los conflictos dinásticos y la férrea represión inquisitorial. La edificación de la iglesia y la devoción por la Virgen marinera se erigirán en símbolos del tortuoso camino que el joven protagonista emprenderá en pos de su libertad.

Primer Capitulo

Soldado de la niebla de Gene Wolfe

Soldado de la niebla



Contraportada:

Un relato épico en el que la investigación histórica impecable sirve de base para un desbordante despliegue de fantasía.
Transcurre el año 479 antes de nuestra era. Los dioses campan todavía libremente por una Tierra poblada de extraños y legendarios seres. Latro, un mercenario procedente del Norte, ha sufrido una herida en la cabeza que le ha separado de sus compañeros y le ha robado su pasado, aunque le ha dado la facultad de percibir lo sobrenatural.
Incapaz de recordar nunca los acontecimientos del día anterior, Latro se ve obligado a anotar diariamente lo qu le sucede. De este modo va constituyendo un testimoniode prmera mano que nos relata, con la ingenua naturalidad de aquel a quien nada puede sorprender, las costumbres de la antigua Grecia y de sus fantásticos pobladores.

viernes, 3 de abril de 2009

Dilvish el Maldito de Roger Zelazny

Dilvish el Maldito


Contraportada:

Como todos los jóvenes de buena cuna, entrenados para una vida de canciones y galanterias, Dilvish era impetuoso y no podía sufrir el ver a una damisela en apuros. Por ello, cuando su camino le hizo pasar, una noche aciaga, por aquella cumbre desolada donde una bella joven yacía atada a un altar siniestro a punto de sufrir un trágico destino, Dilvish no pudo sino intervenir. Pero el mago era Jelerak, el poderoso nigromante, y su irritación considerable al ver interrumpidas sus delicadas operaciones...


La Tierra Cambiante



Contraportada:

Cuando Dilvish consiguió escapar del infierno, juró vengarse del mago que lo había arrojado allí. Pero Jelerak, señor del Castillo Sin Tiempo, había desaparecido. Alrededor del castillo, la Tierra cambiante era una pesadilla viviente que acechaba a todo aquel que se atreviera a internarse en ella, desatando la magia incontrolable de su creador, el dios loco Tualua. Y ahora un grupo de magos y hechiceros se disponía a entrar, tratando de hacerse con los arcanos secretos encerrados entre sus muros. La situación, pensó Dilvish, era un completo desastre.